El vacío lleno

EL VACÍO LLENO

Intento alcanzar tu alma, tu mente

y encuentro un vacío insondable,

la ausencia completa incluso de tu voluntad,

solo está tu cuerpo cálido y frío a la vez.

Quiero arrancarte una mirada, una caricia o aunque sea tu rechazo.

No hay nada peor que verte y no encontrarte.

 

Veo el vacío y me pongo a su lado. Qué vértigo más horrible verlo llegar inexorable.

Veo el vacío y me pongo a su lado, observándolo desde fuera intento estar preparada para entrar en él.

Eva Bertomeu

Imágenes sesgadas, fotografías y recuerdos de una vida. Van y vienen como haces de luz que iluminan momentos fugaces. Historias que suceden a la vez, simultáneas en el mismo espacio escénico, imágenes en paralelo de vidas distintas que tienen algo en común, que colisionan, interfieren y rebotan.

Es una reflexión a través de la emoción y la fisicalidad sobre conceptos opuestos como lleno-vacío, ocupado-desalojado, plenitud-decadencia…

La danza de Eva Bertomeu es transmitida a los intérpretes, que la aprenden, evolucionan, reinterpretan y apropian. Persigue la enajenación consciente de la danza y la composición, la transformación del movimiento propio; vaciarse para llenar todos los espacios imaginables: corporales, emocionales, personales, visuales, espaciales…

  • Dirección y coreografía: Eva Bertomeu
  • Diseño iluminación: Máximo Sánchez
  • Bailarines: Lorena Ortiz, Elena Quesada, Linnéa Müller, Yolanda Peña, Albert García, Fredo Belda
  • Música original: GROUP – Subsist Records
  • Música: Calexico, David Lang, Trentemoller, Mike Scott
  • Vestuario: Tonuca Belloch, Covadonga Velert, ebcdanza
  • Traducción textos al valenciano: Albert García Hernández
  • Realización y montaje vídeo: Gema Iglesias, Manuel Olmos
  • Fotografía: Rafa Fierres, Gema Iglesias
  • Producción ejecutiva: Juan Planelles
  • Producción: Eva Bertomeu Danza

El IVC – Institut Valencià de Cultura/Generalitat Valenciana, CulturArts-Teatre i Dansa subvenciona esta producción.

A medida que la pieza ha ido tomando forma se ha exhibido en las siguientes condiciones:

  • Trabajo en progreso (Work in progress) de 23 minutos al finalizar la Residencia de creación del 14 al 18 de Marzo de 2016 en el Centro Cultural Conde Duque, Madrid, el 18 de Marzo de 2016. Invitada por la coreógrafa Camille Hanson del colectivo “Coreógrafos en comunidad”.
  • Trabajo en progreso (Work in progress) de 30 minutos en la Gala del día internacional de la Danza en la Sala Russafa de Valencia el 30 de Abril y el 1 de Mayo de 2016.
  • Estreno de 48 minutos en la Casa de cultura de Beniparrell, Valencia el 19 de Noviembre de 2016.
  • Representado en su versión definitiva de 1 hora en el Teatre Rialto de Valencia los días 23, 24, 25 y 26 de Marzo de 2017.

Casi 800 espectadores vieron “El vacío lleno” en el Teatre Rialto de Valencia en 4 días. Tras las actuaciones y las proyecciones tuvimos, cada día, un encuentro con el público para atender sus preguntas y constatar lo importante que es saber qué piensa el espectador de danza.

Para nosotros ha supuesto concretar unos principios, unas bases desde las que concebir y trabajar con la Danza.

Formulación de principios

  • La idea de ocupar o llenar, en la magnitud que deseemos, cualquier espacio vacío parte de la improvisación sistemática del movimiento como base creativa.
  • La improvisación y la experimentación de pautas de creación de una misma Danza transmitida, compartida, asimilada, reestructurada, apropiada, enajenada y reenganchada nos permite afrontar el vértigo de una danza inédita, real y auténtica. Una misma frase de movimiento puede tener 3, 4 o más lecturas distintas, así como su composición espacial.
  • El espacio es un volumen en el que dejarse bailar. Es un lugar irreal en contraposición con el movimiento real. Trasladar el movimiento, la emoción y la expresión a cualquier lugar; queremos bailar coreografías, cuentos, encuentros; danzas paralelas, simultáneas, satélites, casuales o en ruta de colisión.
  • Los intérpretes que participan son una amalgama de personas con experiencias muy diversas; todos coinciden en la total disponibilidad para absorber y apropiarse de las propuestas, las pautas, los movimientos e ideas. Los bailarines lo son porque se involucran en el proceso. Personalizan el hecho coreográfico hasta el punto de convertirse en “creadores” también. Reajustan el movimiento adquirido, lo asimilan, lo adaptan a su condición individual y lo exteriorizan en una comunión colectiva que transforma el movimiento original del autor en una Danza genuina.
  • “El vacío lleno” trata de ocupar el movimiento, habitar el movimiento enseñado y llenarlo de vida.
  • La ausencia no crea inexistencia. Si el movimiento está vivo, está ocupado, tiene contenido, cualidades, carácter y energía. Por ello trabajamos el estado emocional y energético para acometer el movimiento y abordar la danza.

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